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Dos hermanos que recuperaban efectos personales del departamento de su padre, tras el suicidio de éste, encontraron oculto debajo de la cama los restos de su madre: el cadáver se encontraba allí desde hacía un año y medio. El hombre, de 47 años, le había dicho a sus hijos, de 16 y 24 años, que su esposa lo había abandonado.
La autopsia permitió establecer que la había asesinado en enero de 2000 de un balazo en la cabeza, que después empaquetó el cadáver con bolsas de plástico y lo escondió en un gran cajón debajo de la cama. Después de un año y medio en tan macabra compañía, el hombre se suicidó a fines de mayo. Más de un mes después, su hijo y su hija entraron en el departamento para poner orden en el mismo y recuperar los efectos personales de su padre. |