No sé si todavía en escuelas primarias se les pregunta a los niños "¿qué hacen tus padres para vivir?". Tiene buena intención la pregunta. Busca que el chiquillo se entere del oficio de sus padres. Imagino que de esta manera sabrá cómo llega a la casa la plata para que la vida se desarrolle bien.
Pero eso a veces produce confusiones. No todas las ocupaciones de los padres son fáciles de explicar a un chiquillo.
Una vez una niña de cinco años le preguntó a su padre periodista sobre su oficio.
El padre, que se la pasaba explicándole al país los sucesos que ocurrían todos los días, tragó saliva. Comprendió que no era fácil hablarle de su oficio a la niña.
Decidió tomar un periódico y decirle que él escribía allí.
Al día siguiente la niña medio llorosa le dijo que la maestra se había reído de ella, cuando le dijo que su padre "escribía".
Parece que la educadora no creía en el oficio de periodista.
Es lógico que un niño comprenda mejor que sus padres sean policías, secretarias, trabajadores en un almacén, etc.
Imagino los problemas que pasarán los padres para explicar algunos de los oficios modernos.
¿Cómo decirle a un niño que es inversionista? ¿O que invierte en la Bolsa de Valores?
Ni qué hablar de los oficios relacionados con la Internet.
Pero lo anterior no es lo peor. No me puedo imaginar qué explicación le dará un Diputado a hijo cuando le pregunte "¿papá, qué haces para ganarte la vida? (¿o un político?).
Estoy seguro que algunos de ustedes pensarán que estoy exagerando esto de los oficios de los padres.
En fin de cuentas, en Panamá hay mucho padres... que no están junto a sus hijos. Añada a esto, la cantidad de ellos que están desempleados.
"Me rebusco como pueda", será la frase que le dirá un trabajador informal a su hijo, cuando hable de su oficio.
Debo añadir que hay niños que "ayudan" a sus padres en sus oficios, aunque eso ahora esté prohibido por aquello de criticar el "trabajo infantil".
He dicho mil veces que prefiero que un niño trabaje a que ande en drogas o en relaciones sexuales.