"No grata". Es este el término que utilizan los empresarios para referirse a la construcción de una nueva terminal portuaria en Farfán en el litoral Pacífico, al tiempo en que piden su traslado por sus implicaciones potenciales en el turismo.
Rodrigo Eisenman, representante de la Junta Directiva del Museo de la Biodiversidad, manifestó que cuando se planeó la construcción de esta obra, no se tenía conocimiento de la futura construcción de un mega puerto en el área.
Por su parte, Roberto Alfaro, miembro de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), señaló que existen muchas dudas en torno a este tema, porque no se tiene acceso a los estudios catalogados por las autoridades de "confidenciales".
Alfaro advirtió que la modificación del período de concesión y la eliminación de la forma de evaluar la propuesta en base al puntaje también han causado confusión.
Rogelio Orillac, director de Puertos de la Autoridad Marítima de Panamá y encargado de este proyecto, dijo que la ubicación de esta nueva terminal portuaria en Farfán no está en discusión.
"Los puertos se hacen en los lugares geográficos indicados, no donde la gente quiere que se hagan. Para escoger la posición ideal se toma en cuenta que por el área pasen líneas navieras, que exista infraestructura y mercado", agregó.
Orillac indicó que este proyecto es un complemento de la ampliación del Canal de Panamá. "En el peor escenario, o sea, si no se da la ampliación, Panamá tiene capacidad para una terminal adicional".
Según el director de Puertos, los estudios preliminares de impacto ambiental son positivos y la empresa operadora tiene que hacer los estudios adicionales, previos a la construcción.
El 18 de julio se hará la precalificación de las 29 empresas participantes, de acuerdo a los cambios de simplificación en los pliegos de cargo que pasaron la fecha acordada inicialmente.
TRABAJO
Durante la construcción del megapuerto se generarían 3 mil empleos directos y 10 mil indirectos. Una vez finalizado, emplearía a 700 y mil personas.