La difusión de los resultados electorales preliminares en México no parece haber calmado las aguas tras la reñida elección presidencial sino todo lo contrario.
El candidato del Partido de Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, quien según estos resultados lidera la contienda con un 36.38% de los votos, volvió a declararse ganador de los comicios.
Pero más tarde, Andrés Manuel López Obrador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien obtendría hasta el momento un 35.34% de los sufragios, denunció irregularidades en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y no descartó utilizar la vía legal para defender su posición.
El PRD presentó copias de actas de casillas que no coinciden con las que aparecen en la página de internet del Instituto Fedederal Electoral de México (IFE) y su candidato dijo que están "extraviados" alrededor de 3 millones de votos.
De acuerdo con los resultados preliminares, cuyo conteo ya fue cerrado oficialmente, Roberto Madrazo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se encuentra tercero con un 21.57% de los votos.
Hasta el momento, las autoridades electorales, concientes de que el margen de error es demasiado estrecho, han prometido hacer un conteo de voto por voto, cuyos resultados definitivos se anunciarían este viernes.
Según las cifras del PREP, Felipe Calderón suma 14, 027, 214 votos y Lopez Obrador tiene 13, 624, 506 votos.
MERCADOS SUBEN
Si el perdedor decide impugnar los comicios, el Tribunal Electoral del Poder Judicial (Corte Suprema) debe decidir a más tardar el 6 de septiembre cuál será el triunfador realizando incluso un nuevo conteo voto por voto.
El PRD habría renovado su mandato en el Distrito Federal, en lo que es quizá el resultado más claro hasta el momento. Lograría un 47.33% frente a un 27.41% del PAN y un 21.90% del PRI.
Los mercados registraron un alza en el valor del peso mexicano y de las acciones, lo que se interpreta como una señal de que ellos creen que Calderón es el ganador de los comicios.
Calderón, quien también fue ministro del gabinete de Vicente Fox, es visto como un político que favorece la empresa y las inversiones extranjeras.