El primer ministro británico, Tony Blair, criticó a los musulmanes británicos moderados por no hacer más para combatir el extremismo en el seno de sus comunidades.
En una comparecencia ante un comité del Parlamento, el líder laborista les reclamó un debate "más en profundidad que condene no sólo los métodos sino también los puntos de vista y la ideología extremistas".
Según el dirigente laborista, hay una impresión extendida de que los líderes musulmanes simpatizan con la lista de agravios de los extremistas, aunque desaprueben sus métodos.
"Si queremos derrotar el extremismo, hay que derrotar sus ideas y hacer frente a un sentido de agravio contra Occidente que es totalmente erróneo", afirmó Blair.