No porque don Eladio aparente 106 años de edad que tiene la República ni porque lo considere inepto para el puesto que representa, es que quiera desplazarlo. ¡No! Lo que pasa es que el "barrejobo" que piensan darle al Seguro, es más peligroso que los porrazos inmisericordes dados por la vieja capilla de cuadro perredianos. La Ley 178 que reforma al Código Fiscal y la utilización de fondos del Seguro, pudieran ocasionar una herida de muerte a la Caja. La Ley 178 recientemente aprobada de "fidanque a toledano", dentro de un chorizo legislativo de nueve nudos, puede cambiar la que creó el Fondo Fiduciario para el desarrollo, de manera que el gobierno pudiese utilizar hasta el 35% de esa planta intocable B/.237.5 millones de dólares, juntarla con otra tajada del Seguro y comprar los corredores.
Si vamos invertir la plata del Seguro y de la zona en infraestructuras como esas... ¡Entonces nos jodimos! Pero peor quedarán los que cotizan para una pensión, si los dueños de automóviles se negaran a pagar peaje a los gobiernos populistas que reaparecen en el firmamento aduciendo atascarse en esos corredores obsoletos. ¿Sí o No?, que incluso los trabajadores de "Genaro" y los maestros del "abre latas" quedarían sin jubilación y a merced de impredecible vaivén del transporte y sepa Dios si en manos de una subespecie de chimpancé peores que los gobernantes actuales.
Para cuando al Flaco Llorenz pensaba si meterlo o no, en la Pedro Pablo, hacía rato habían salido con honores: Los Avila, Los Olmedo, Kakico Salcedo, Pelleco, Taboada, Chalo González, Tulo, Paniagua y Yico Velásquez. Y, cuando lo nombraron en el Seguro, se fueron varios sobrevivientes a Las Yayas de La Chorrera, a preparar un documento que salvara a la Caja proponiendo: Invertir solamente en una funeraria. Yo lo vi bien, pues con la atención médica, en un abrir y cerrar de ojos tendrían mejores réditos que con los corredores. Y, es que como está el país y el mundo lo más seguro es poner toda la canasta de huevos en negocios relacionados con la muerte.