|
SU "MANO ZURDA" TIENE MAS PODER
Chávez dice que no acatará decisión del Congreso de no ascender a militares

Caracas
AP
El Congreso negó ayer el ascenso a 34 coroneles y generales, una decisión que llevó al presidente Hugo Chávez a considerarla como una humillación a su autoridad de comandante supremo de las fuerzas armadas y a afirmar que los militares serán de todos modos ascendidos por él. "¿Quién es el Congreso para decirme a mí lo qué debo hacer como comandante en jefe?", se preguntó Chávez indicando que no acatará el acuerdo de los legisladores. "Todos los oficiales que fueron aprobados por mi mano zurda van a ser ascendidos". Pero, el senador Mariano Navarro del partido de oposición Acción Democrática, dijo a la The Associated Press que "si el presidente asciende mañana a los militares que no aprobó el Congreso estará (poniéndose) al margen de ley, y eso daría lugar a que el Fiscal General tome medidas para su enjuiciamiento". La negación del ascenso fue recomendada por la Comisión de Defensa del Senado y aprobada en sesión conjunta de ambas cámaras. Algunos de los oficiales no ascendidos eran considerados como simpatizantes del intento de golpe de estado encabezado por Chávez en febrero de 1992, cuando el actual presidente era teniente coronel del ejército. "Ahora le pido abiertamente a la Asamblea Constituyente, en nombre del pueblo venezolano, que disuelva el Congreso", dijo Chávez hablando en una una ceremonia de condecoración y ascenso de un centenar de militares en el palacio de gobierno. "Ya basta", agregó. La Asamblea Constituyente será elegida a fines de este mes e instalada en agosto. El presidente espera obtener la mayoría de los 131 asientos del foro, cuya misión será redactar una nueva constitución. El Congreso dijo que rechazó 34 de las 267 solicitudes de ascenso de coroneles y generales de las cuatro fuerzas militares que presentó Chávez porque no cumplían los requisitos previsto en la ley, que prevé que si en un período de dos años un militar no es ascendido no puede optar a un grado superior. Los congresistas iniciaron ayer un debate de más de cuatro horas para considerar el caso de los ascensos militares y la posición asumida por el mandatario. Chávez desestimó también la investigación que inició la Contraloría General en su contra por el presunto uso de bienes públicos en la campaña para la elección de los miembros de la Asamblea Constituyente, y agregó que "si el contralor me quiere investigar que lo haga. Que me abra un juicio. Si hay que ir a prisión estoy dispuesto. Que vean si pueden". El presidente cuestionó a los dirigentes partidos de oposición a quienes acusó de "ladrones" y de ser los responsables de actos de corrupción de los últimos 40 años, y sostuvo que "no van a poder detener los cambios". "Los vamos a echar. Van a tener que pasar sobre mi cadáver para detener los cambios", dijo. El 6 de abril el presidente lanzó una primera amenaza de disolver el Congreso cuando los congresistas objetaron la ley habilitante que le daba poderes especiales al presidente por seis meses para imponer una serie de medidas económicas. La confrontación fue superada un mes después que los congresistas le aprobaron al presidente la ley sin mayores cambios.
|