La selección argentina afronta, hoy, en Utrecht, el "último escalón" de su ascenso a la gloria con la disputa de la final del Mundial Sub 20, en el que se enfrentará a una selección de Nigeria muy motivada ante la posibilidad de sumar el primer título para el continente africano.
Hoy, Argentina confía que su emergente estrella, Lionel Messi, vuelva a brillar lo máximo posible, si bien, el joven jugador del Barcelona ha sido el pilar en el que se ha sustentado su equipo en los momentos difíciles y esta tarde volverá a estar cuando su selección lo necesite. Messi ha sido el jugador más desequilibrante y decisivo, sin lugar a dudas, de todo el torneo.
Sin embargo, no tendrá delante un hueso muy duro de roer, a priori, pues al igual que el equipo argentino, Nigeria ha trazado una trayectoria de menos a más que tuvo su mejor momento precisamente en la semifinal con un contundente triunfo ante Marruecos por 3-0.
Un cuidado especial deberá prestar el equipo argentino ante Nigeria, ya que el conjunto africano es el equipo que más lanzamientos a portería ha efectuado en el torneo.
Pese a todo, desde Nigeria se apunta que no parte como víctima propiciatoria y tratará de evitar que se repita la experiencia de 1989, en la que también llegó a la final pero cayó derrotado ante Portugal. Para ello, se encomendará a su habitual combinación de técnica y potencia para sumar su primer título y privar a Argentina del quinto.