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Por segundo día consecutivo la corregiduría de Arraiján cabecera junto a unidades de control de multitudes y funcionarios del municipio, continuó el derribo del resto de las viviendas construidas por los precaristas que invadieron las tierras del Asentamiento Unión Campesina de Burunga, lo que provocó el arresto de unas 50 personas. El jueves, 200 familias precaristas se enfrentaron a los policías para impedir que se les derribaran sus viviendas, lo que resultó infructuoso porque casi la mitad de las casas fueron demolidas.
Al mediodía de ayer la corregidora reanudó la acción de desalojo, pero los precaristas bloquearon la entrada principal con un enorme tronco. Los precaristas enardecidos con machetes y garrotes en manos se oponían a despejar la calle, lo que dio paso a los ataques con bombas lacrimógenas para dispersar a los invasores, quienes se refugiaron en las partes altas del terreno y respondieron con fuegos artificiales de forma horizontal y bombas de pescar. |