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La obesidad es llamada la Epidemia del Siglo XXI, ya que muchas personas descuidan su peso pensando que esto simplemente es un problema de belleza. Lastimosamente esta es la segunda causa de muerte prevenible en el mundo.  |
Estás muy gordita, le dice Ana a su amiga Cinthya. Ella alegremente le responde: "es la buena vida y la poca vergüenza", sin saber que su cuerpo estaba progresando poco a poco hacia el abismo de la obesidad.
Al igual que Cinthya muchos panameños y panameñas piensan que el estar gordo o gorda es sano sin percatarse que el daño que están haciendo a su vida es muy grave e irreversible, si no se trata a tiempo. El problema es mucho más serio de lo que pensamos y va mucho más allá de la estética corporal.
A diferencia de lo pensado por muchos, la obesidad no es un problema de las personas de recursos materiales abundantes o los "ricos". Según un estudio realizado por la Organización Panamericana de la Salud, denominado "La obesidad en la pobreza: un nuevo reto para la salud pública", este es un problema que le corresponde a los pobres también, ya que los estilos de alimentación no son los adecuados llevando a las personas a engordar.
Según Nicolás Liakópulos, cirujano bariátrico, esta enfermedad es un exceso de grasa corporal que por lo general se ve acompañada por un incremento del peso del cuerpo.
HISTORIA DE LA OBESIDAD
En la época de los egipcios se pensaba que era bueno estar obeso, ya que de esta manera se almacenaba mejor la energía en la época de "las vacas flacas", cuando hubo una alarmante escasez de alimentos.
El padre de la medicina, Hipócrates, notó y dejó los primeros escritos que revelaban el efecto nocivo de la obesidad. Él concluyó que los obesos tenían mayor probabilidad de sufrir enfermedad que desmejoraban su calidad de vida.
En el Renacimiento la obesidad se puso de moda, como significado de prosperidad. Durante la década pasada, tan sólo en los Estados Unidos, aumentó los niveles de obesidad. Del 40 % aumentó a un 54 %.
NO SON LOS MISMOS GORDOS
Un grupo de personas "rellenitas" no tiene precisamente que padecer del mismo tipo de obesidad. Esta enfermedad se clasifica en tipos específicos: sobrepeso, obesidad moderada, severa, mórbida y súper obesidad.
SIGNOS DE MUERTE
Si eres joven, te ves un poco gordo, pero no sientes malestares, puede ser que te esté atacando muy sigilosamente y sentirás sus huellas en el futuro. Lo primero que suelen sentir es un grado de hipertensión o de diabetes. Más de la mitad de los obesos tienen malestares articulares en un principio. Los problemas respiratorios, también son frecuentes, dentro de un 20 a un 30 por ciento. Muchas veces estos problemas, como los ronquidos, pasan desapercibidos.
LOS MAS PROPENSOS
Según el Dr. Liakópulos, por factores como la maternidad y las hormonas, las mujeres son más propensas a ser obesas.
Lo más importante en estos casos es tener presente que una persona feliz no es la que se come más, sino la que ingiere los alimentos adecuados.
Si no te cuidas de este problema en este momento, que trasciende mucho más allá de la simple belleza corporal, mañana podrá ser demasiado tarde. En la próxima edición te estaremos guiando por los métodos naturales y científicos para otorgarte una vida libre de grasa y obesidad.
¿CUÁN OBESO SOY?
Desde el punto de vista médico, se utiliza la clasificación de Quetelt (científico de finales del siglo IXX) que se basa con el Índice de Masa Corporal (IMC).
Toma tu peso en kilogramos y divídelo entre tu estatura en metros al cuadrado. Este resultado equivale a la cantidad de kilogramos que tienes por metros cuadrados en tu cuerpo. Si tu resultado es 20 tienes un peso normal. Si tu resultado es de entre 20 a 25 tienes un sobrepeso. Entre 25 y 30 de IMC estamos hablando de obesidad moderada. Entre 30 y 35 de IMC estamos frente a una obesidad severa. Si se presenta un resultado arriba de 35 tienes una obesidad mórbida. Arriba de 50 estás frente a una super obesidad.
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