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Mientras lees este artículo, detrás de una puerta de una oficina, en una costrucción o en cualquier ambiente laboral, una jefa puede estar seduciendo dulcemente a su subalterno. ¿Los hombres acceden fácilmente?, ¿Esto hiere su masculinidad? o es simplemente un alimento para su ego. Ahora ellas los persiguen, ¿los atraparán o se escaparán?  |
¡Déjame en paz!... esas fueron las últimas palabras que Luis le dirigió a su jefa, porque no soportaba el acoso que ella tenía contra él, desde el primer momento que empezó a laborar.
Luis, un chico con porte de atleta, ojos cafés y de escasos recursos, trabajó por un buen tiempo en un hotel de la localidad, esperanzado en obtener el sustento diario para mantener a su dos pequeños hijos y a su amada esposa, que cada día le pedía más.
Todo comenzó cuando este entusiasta joven llegó muy ilusionado a la empresa donde esperaba progresar económicamente. La Dra. Lisbeth, su jefa de aproximadamente 37 años sin disimular, lo miró de arriba a bajo, casi se saboreo frente a él y sus ojos parecían salírseles de su órbita normal. Al darle el bolígrafo para que firmara el contrato tocó suavemente su mano y poco le faltó para arrancarle el brazo del resto el cuerpo.
Él, como todo un trabajador acataba las órdenes al pie de la letra, "la situación está muy dura y tengo que cuidar este trabajo", todos los día pensaba Luis al sentirse hostigado por su jefa, que ya ella no sabía como decirle sutilmente que quería tener algo íntimo con él.
Cierto día, cuando el fuego que surgía dentro de Lisbeth no podía encenderse más, dentro de un elevador le dijo a su empleado "me arrebatan los hombres serios como tú". Todo prosiguió hasta que un día llegó al extremo de seguirlo hasta su residencia y ofrecerle aumento por acostarse con ella.
"Sin pensarlo acepté, pero no me percaté que había firmado mi contrato de muerte, ya su hostigamiento hacia mí llegó al extremo de decirle a mi esposa que se apartara de mí que yo era para ella únicamente", desconsolado dijo el ahora desempleado y divorciado Luis.
Este tipo de situaciones normalmente pensamos que sólo se engendran en los estudios más sofisticados de grabación de Hollywood, pero en lo más íntimo de las oficinas de nuestro país en estos momentos una jefa puede tener contra la espada y la pared a un empleado suyo.
Jesús López, psicólogo especializado en estudios de género, señaló que además de conocerse como hostigamiento sexual es denominado hostigamiento laboral.
López detalló que "el acoso sexual en el empleo es un problema mucho más grave de lo que podemos imaginar".
Países como Puerto Rico, muy similares al nuestro por su cultura e idiosincrasia, presentan comúnmente muchos casos de acoso laboral de este tipo.
DEFINICIÓN
Básicamente se puede definir como la sexualización en el área de trabajo. Universalmente el comportamiento del problema indica que siguen siendo los hombres que más incurren en esta conducta.
Consiste en una serie de conductas que se manifiestan a través de insinuaciones, gestos, palabras y de una serie de conductas que buscan producir en la persona acosada cierto sentimiento de encorralamiento.
SE DEBE A...
En el 95% de los casos es el jefe o jefa que mayor incurre en la conducta y son pocos que existen entre hombres y mujeres que están en un plano de igualdad. Esto se debe al "poder".
Estando en un plano jerárquico que le da la potestad de obtener un favor sexual de parte del empleado.
Generalmente cuando la conducta anormal se da entre personas del mismo sexo siguen siendo los gays lo que incurren mayormente.
El acosador primario es el varón. No se descarta la posibilidad de que una mujer heterosexual acose a su empleado pero en estos casos la respuesta no es la misma.
En el caso del hombre si una mujer se le ofrece lo que se espera es que acceda por temor que lo tilden de homosexual.
AL MOMENTO DE LA CAÍDA
Fabio, cajero en un centro de distribución de productos de belleza, nos cuenta su experiencia "sobrenatural".
"La jefa cuando inicie en este trabajo me contrató normal. Ella en ese entonces cuando trabajaba era una belleza de mujer para sus 35 años".
La muchacha era un buen prospecto. Ella lo invitó a salir varias veces.
Según Fabio la mujer comenzó a mezclar la relación con el trabajo como era la jefa de personal, cada vez que discutíamos me hacia descuentos en mi salario.
"El acoso se intensificó cuando ya teniendo mi novia, me visitaba a mi casa y me despidió porque no le hacía caso", con una lágrima concluyó.
DENUNCIAR
Se supone que la persona que es acosada tiene el derecho a denunciar. La legislación laboral y la penal: es diferente a la de otros países, estipula el hostigamiento sexual como una conducta delictiva que puede ser objeto de una sanción a la persona que se le demuestre que incurrió en esa falta.
Como acusar a una mujer que me está acosando: cómo quedaría mi imagen de varón ante la sociedad. Aún existen algunos criterios de tipo machista que impiden que estas conductas sean vistas de la manera que es.
Es un atentado a los derechos humanos, a desarrollarse libre y adecuadamente en su ambiente laboral.
Los efectos pueden ser muchos y están ligados al tema de la salud mental.
Depresión, constante mal humor, bajo rendimiento laboral, falta de motivación, dolores de cabeza, problemas digestivos, migrañas, evitan ir al trabajo, su alimentación disminuye, o cualquier tipo de problemas físicos según la condición física del paciente.
VÍAS DE SOLUCIÓN
Denunciar a la persona agresora. Buscar ayuda médica si es necesario (a nivel de salud mental) . La familia debe creer en lo que la persona dice. La pareja de la persona de ir al área de trabajo se hace notar . Sin amenazar. Persuadir a la persona de manera firme y en el primer momento que lo ataque.
Dentro del Código de Trabajo en el artículo 138 # 15 señala que "se le prohibe al empleador realizar actos de acoso sexual".
Igualmente se le prohibe a los trabajadores en el artículo 127 # 12 realizar actos de acoso sexual.
Ramón Rivera Rojas, jefe del Dep. de orientación infantil del Ministerio de Trabajo dijo que "como el acoso es algo que tiene que probarse esos casos nunca se manejan en el ministerio, ni se ha llevado ningún registro debido a que se resuelven en corregidurías, fiscalías o juzgados".
Rivera acotó que el ministerio no puede multar a un empleador que acose a una trabajadora o trabajador; lo más que se puede comprobar es un despido pero ese despido debe estar de acuerdo a lo que indica el artículo 213 de naturaleza disciplinaria. Si el acoso sexual no está en el 213 acápite A.
"Quizás si un trabajador llega a las oficinas del ministerio alegando que su empleador lo acosa, nosotros lo podemos citar pero se da la situación de que se levante un acta donde la persona acusada negará todo", informó.
Bueno sólo queda que usted sea el propio juez de cómo actuar en cuanto a este tema muy bochornoso para la personas que han pasado por esta situación.
LOS DE ALLÁ
Recientemente los franceses han denominado el Mobbing (acoso moral en el área laboral) que a veces no tiene que ver exclusivamente con el acoso sexual.
El jefe que aprovecha de su poder para ocasionar un tipo de dificultad o prejuicio aún subalterno.
Se da entre compañeros que se causan problemas. Situaciones en las cuales un compañero de trabajo desvaloriza el trabajo de otro, ya bien sea porque siente que tiene acceso al poder a través del jefe por la relación que sea o porque su conducta es incurrir en aquello de andar perjudicando y acosando moralmente.
Muchas veces si a la persona que no accede a las indirectas sexuales el paso siguiente es incurrir en el acoso moral como una represalia. |