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Pedro "Rockero" Alcázar celebraba la conquista del título mundial el 16 de junio del 2001, en el gimnasio Roberto Durán.  |
Un boxeador panameño colapsó y murió en un cuarto de hotel ayer, unas 36 horas después de su último pleito por el campeonato mundial supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
Pedro "Rockero" Alcázar estaba duchándose para su viaje de regreso a Panamá cuando de repente colapsó. Un doctor de boxeo en Nevada dijo que Alcázar no mostró síntomas de estar lesionado a eso de las 6:00 a.m. en el MGM Grand hotel-casino.
"Alcázar tuvo una hinchazón cerebral por alguna causa", dijo el Dr. Flip Homansky, quien es también miembro de la comisión atlética del estado de Nevada. "Fue una total sorpresa y no estamos seguro de lo que pasó. Pero no se puede ignorar que tuvo un encuentro profesional el sábado".
Alcázar, de 26 años, quien perdió el pleito por el título supermosca de la OMB en el sexto asalto ante el mexicano Fernando Montiel, fue examinado inmediatamente en el cuadrilátero después de la pelea y luego en el cuarto de espera.
Dos médicos no encontraron nada malo y ni siquiera fue recomendado a ir al hospital para un examen de precaución, como frecuentemente se hace. "Nunca había visto algo parecido", dijo Homansky. "Por mis conocimientos, nunca hubo algo igual tanto tiempo después de una pelea".
Homansky dijo que Alcázar se sintió bien el domingo, empleando el día en visita de lugares de interés en Las Vegas con su concertador. Dijo que tenía dolor de cabeza a las 6:00 p.m. y se tomó una "Tylenol", pero no manifestó otros síntomas.
Alcázar, quien estuvo haciendo su segunda defensa de su cetro, se despidió con marca de 25-0-1. Alcázar recibió muchos golpes en la cabeza en un pleito que finalmente fue detenido por el referí Ken Bayless.
Homansky señaló que Alcázar lloró en el ring después de la derrota, pero sin mostrar signos de daño cerebral. Fue inmediatamente examinado por el Dr. Margaret Goodman, un neurólogo, y luego en el salón por el Dr. William Berliner.
La noche anterior, en un pequeño cuarto en otro hotel, cinco peleadores fueron llevados al hospital para exámenes de precaución, explicó Homansky. Los médicos en este caso nunca sintieron que ellos necesitaban su ayuda.
"Estuve totalmente sorprendido por esto. Si alguien ha recibido al menos un golpe de consideración, tendríamos que llevarlo al hospital", sentenció. |