La Fiscalía 8va del Primer Circuito Judicial de Panamá aplicó medidas cautelares a siete ex empleados de la Gran Terminal de Transporte acusados de estafa contra la empresa y falsificación de documentos. Se trata de un jefe de caja y recaudación, cuatro ex supervisores de caja y dos asistentes de caja.
Estos ex empleados fueron acusados por la Gran Terminal de haber robado B/.110,146.55 de las entradas de la Gran Terminal entre abril y julio de 2007. Las medidas cautelares incluyen la prohibición de abandonar el país sin autorización judicial, presentarse todos los lunes y viernes a la autoridad donde se encuentre el expediente, ni acercarse a las víctimas ni a sus familiares.
Según la firma de abogados González & González, representante legal de la Gran Terminal, una auditoría independiente realizada por Guillermo Ujueta y Marcos Ortega reveló un faltante de B/.692,744.35 correspondiente a las recaudaciones del sistema de torniquetes y zarpes de la terminal (Los torniquetes son la barreras de control de tráfico de pasajeros, colocadas en la salida de las puertas de la terminal hacia el área de los buses, y que permiten el paso de una sola persona a la vez, a través de un cobro en monedas).
Añaden los abogados que los recaudos de los torniquetes no eran transferidos al siguiente turno, y además las volantes de los depósitos bancarios eran diferentes a los usados por Banistmo. Los comprobantes de depósitos falsos eran ingresados en los registros contables, pero Banistmo luego confirmó que estos depósitos nunca fueron recibidos, y que las volantes no eran las suyas.
Los verdaderos depósitos eran hechos por cantidades similares, pero menores. La diferencia entre lo que en realidad se recaudó en ese período (B/.692,744.35) y lo que en realidad entró al Banistmo (B/.582,597.80) fue de B/.110,146.55.
La Fiscalía 8va aplicó las medidas cautelares tras concluir que existen suficientes elementos que vinculan a los sindicados de los delitos que se les acusa.