Más de 614 extranjeros indocumentados han sido sacados de Panamá en los primeros cinco meses del año en curso, según estadísticas de la Dirección Nacional de Migración y Naturalización.
Debido a la cifra, se prevé que este año aumente la deportación de extranjeros ilegales en comparación con el 2006.
Al igual que el año pasado, los colombianos son los más expulsados con 298 casos, seguidos de 127 chinos, quienes ingresan al país por las costas, explicó el director de la entidad, Ricardo Julio Vargas.
Los colombianos, en su mayoría, llegan a Panamá, vía aérea y permanecen más tiempo del concedido legalmente, razón suficiente para ser expulsados, manifestó Vargas.
Mientras que los colombianos se aseguran viajando en avión, los chinos y ecuatorianos, suelen llegar al país en embarcaciones por grupos.
La repatriación de los indocumentados ha representado un costo para el Estado panameño de 80 mil 233 dólares, sólo en boletos aéreos, en lo que va del año. De ese total por compra de boletos aéreos, 50 mil han sido para deportar a los ciudadanos chinos.
La cifra no incluye los gastos de alimentación y medicamentos que se le suministra a los extranjeros durante la estadía en el centro de detención migratorio.