Como si estuviera picando hielo, le metió 20 puñaladas a la exconcubina, tal vez con el propósito de asegurarse que no quedaría viva y lo logró.
Obsesionado por los celos, Javier Rodríguez Cianca, de 33 años, se olvidó por completo del amor que sintió alguna vez hacia su exesposa Zenaida González de Rodríguez, de 25 años, a quien -supuestamente- mató después que tomó su cuerpo como carne llevada a un matadero.
Según los informes preliminares, los instintos asesinos se apoderaron de Javier después que llegó al domicilio de Zenaida, ubicada en la calle del IPHE, en Chepo, cuando la misma retornaba de un baile.
La escena sangrienta inició a la 1:00 de la madrugada de ayer, domingo, donde no faltó el maltrato físico.
No conforme con eso, aparentemente, Javier descargó toda su ira contra Zenaida a punta de cuchilladas.
En medio de la tragedia, los hijos de ambos intervinieron en defensa de su madre, pero el progenitor les hizo varias cortadas en las manos.
El cuerpo de Zenaida cayó inerte en el piso de la sala, mientras que los niños de 9 y 11 años fueron llevados a un centro médico y después al Hospital del Niño: obvio que para curarle las heridas físicas, pero lo más seguro es que las del alma necesitaran mucho tiempo para que cicatricen.
El presunto criminal se dio a la fuga, pero antes dejó una carta en la cual pidió perdón a sus hijos por lo sucedido.
Moradores del lugar manifestaron que Zenaida y Javier tenían dos meses de estar separados, pero él la celo y la persiguió constantemente hasta que la asesinó.