Guillermo Cañas se ha quedado como único defensor del estandarte albiceleste en Roland Garros, donde se quedaron a las puertas de los cuartos de final Juan Mónaco y David Nalbandian.
Mientras que Cañas precisó de poco más de dos horas para derrotar a Mónaco por 6-0, 6-4, 6-2, Nalbandian cerraba la jornada con una agónica derrota frente al ruso Nikolay Davydenko, cuarto favorito, por 6-3, 7-6(1), 3-6, 7-6(2) en casi tres horas y media de juego.
Tras deshacerse sin muchos problemas de Mónaco, Cañas desafía ahora al cuarto cabeza de serie, el ruso Nikolay Davydenko, verdugo de Nalbandian.