Colombia derrotó sin contemplaciones 1 gol por 0, ayer a una cándida selección de Montenegro, en su debut de la Copa Kirin japonesa, en el que el único punto oscuro de los de Pinto, fue la falta de puntería ante la portería rival.
Ferreira, escoltado por un sólido Vargas, desinfló con certeras estocadas el único argumento que Montenegro pretendió esgrimir en el estadio de Matsumoto: la defensa.
El marcador no hizo justicia a la diferencia entre ambos equipos, aunque sí evidenció una falta de goles, de la que Pinto debió tomar nota.
El combinado colombiano demostró solvencia y creatividad, dos argumentos que resultaron suficientes para doblegar a su rival, pero si desean hacer un buen papel en la Copa América, que está a la vuelta de la esquina, a los pupilos de Pinto se les exigirá algo más.
La sucesión de embistes colombianos se encontraba con la defensa balcánica, una y otra vez, hasta que en el minuto 33 los dos arquitectos del juego amarillo, Ferreira y Vargas, inventaron una bonita combinación que acabó en el gol de Falcao.