Después de hacer 2 defensas en la división ligera, Roberto Durán apunta desde el año 1978 hacia la categoría welter, un camino difícil, pero el correcto para su carrera profesional.
Luego de la pelea con Esteban De Jesús, Durán había realizado dos combates de preparación ante el boricua Adolfo Viruet, a quien venció por decisión en 10 asaltos en Nueva York, y luego ante el tico Ezequiel Obando, derrotando a este último por KO en dos vueltas, en esta capital.
Pero su camino rumbo a las 147 se marcó con el pleito ante el fuerte norteamericano Monroe Brooks, a quien el panameño despachó por la vía del sueño en ocho asaltos, en el mítico Madison Square Garden de Nueva York.
Después de ello, Durán tuvo que combatir contra varios peleadores, ganándole a todos ellos como Jimmy Heair, Carlos Palomino, Zeferino González, Joseph Nsubuga y Wellington Wheatley antes de llegar a la esperada batalla con Sugar Ray Leonard de junio de 1980.