Adnan Pachachi, el ex canciller iraquí que se negó a tomar el cargo de presidente interino, dijo que podría postularse como mandatario de su país cuando termine la transición en 2005.
Por otro lado, el nuevo gobierno de Irak ganó el valioso voto de confianza del principal clérigo chiíta del país, Ali Al Sistani, quien instó a "eliminar la ocupación" y lograr que la ONU otorgue soberanía plena.
En un golpe a las expectativas del incipiente gobierno, el secretario de Estado norteamericano Colin Powell dejó en claro que los 138,000 soldados de Estados Unidos en Irak tendrán la última palabra sobre sus acciones.