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EDITORIAL
América Latina: ¿ingobernable?
Desde las alturas de Cusco, allá en Perú, el presidente de ese país andino, Alejandro Toledo, hizo un llamado de atención a todas las esferas del poder económico global, incluyendo a las instituciones financieras internacionales, que permitan a las naciones de la América Latina tener la oportunidad de ser Estados con economías estables y con oportunidad de desarrollo en todos los niveles sociales.
Pero también, durante la recién finalizada Cumbre de Río, Toledo pidió a los demás grupos de presión, a saber los sindicatos, los gremios comerciales, los funcionarios, los maestros y demás elementos de la empresa privada, que aporten de su parte para permitir que el Estado puedan generar garantías para el desarrollo de la democracia.
Igual pasa en Panamá. Hay demasiados frentes de lucha abiertos, todo gracias a que hemos tenido una mala gestión gubernamental, además de estar en ciernes la campaña política del 2004. Para remachar las cosas, se llama a una protesta para el próximo 3 de junio, cuando se celebra la final del certamen Miss Universo en nuestro país.
Conociendo de antemano las situaciones que ocurren cuando eventos de este tipo se dan en Panamá, las calles quedarán bloqueadas. La marcha coincidirá con la hora de salida de los empleados del sector público y privado, de los colegios vespertinos y con el traslado de la gente que asistirá al certamen de belleza. Habrá un tranque de padre y señor nuestro.
La gran mayoría de los panameños están de acuerdo con la abrogación de las nefastas reformas tributarias, que tanto daño hacen a la economía de Panamá, pero esa manifestación muy bien se puede realizar otro día. Resulta contradictorio que se busque promocionar a Panamá como destino turístico, pero cuando llegan visitantes extranjeros desarrollamos acciones que le complican la estadía a los turistas..
Como dijo Toledo en Perú, el gobierno y el Estado necesitan el respaldo de su pueblo para que se aprovechen las oportunidades para generar alternativas viables para crear empleos y atraer a las empresas transnacionales.
Pero de igual manera, el gobierno panameño también debe poner de su parte para evitar que el país se estanque en una crisis constante. La presidenta Mireya Moscoso, así como hizo convencer a las empresas eléctricas de que había que evitar la subida de la tarifa energética, puede cambiar de parecer en la aplicación de la reforma tributaria y acceder a una modificación que urge para bien del pueblo.
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PUNTO CRITICO |
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