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Los huevos en venta son infértiles.  |
El consumidor deberá comprar únicamente huevos refrigerados, limpios y con cáscaras intactas. Es mejor no lavarlos antes de almacenarlos o usarlos, porque ya han sido lavados durante el proceso de preparación para la venta. Por lo tanto, no es necesario volverlos a lavar. Los huevos crudos se deberán mantener en casa en su empaque original y dentro del refrigerador (40°F). Para usarlos en su mejor momento de calidad, se deberán consumir no más de cinco semanas después de comprados.
Los huevos duros cocinados (en su cáscara o pelados) se deberán conservar en el refrigerador (40°F). Es recomendable usarlos en el espacio de una semana después de hervidos.
La mayoría de los huevos a la venta son infértiles; los gallos no conviven con las gallinas ponedoras. El color de la cáscara depende de la especie de la gallina. El color de la yema depende del alimento que ingiere la gallina. No hay diferencia nutricional entre los huevos fértiles o no fértiles, o los de cáscara color castaño o blanco, o los que son de un tono más oscuro o claro.
MANEJO ADECUADO
Antes de manejarlos, es aconsejable lavarse las manos, así como los utensilios, equipo y área de trabajo, con agua tibia y jabonosa antes y después de estar en contacto con los huevos o con alimentos que contienen huevos. Retire el número de huevos que necesita usar y devuelva el empaque de cartón al refrigerador.
Cocine los huevos hasta que la clara esté completamente firme y la yema comience a endurecerse. Los huevos revueltos se deben cocinar hasta que no quede líquido visible. Los huevos fritos se deberán cocinar por ambos lados o en una sartén tapada. |