Cástulo Hurtado, de 50 años, jamás imaginó que tener puesto un collar de oro, en el portal de su casa, le costaría la vida.
Hurtado permanecía sentado, cuando el homicida le arrancó el collar, pero no conforme, le disparó directo a la cabeza.
El hombre fue llevado de urgencia al Hospital Manuel Amador Guerrero, pero falleció cuando lo trasladaron a la CSS de Panamá. El homicidio ocurrió en la casa G112, en Nuevo Colón.
Otra desgracia ocurrió cuando Vicente Vélez, de 47 años, murió arrollado por el Toyota sedán con placa 3T 276, conducido por David Chanis, de 34 años. La muerte de este hombre, según funcionarios del Tránsito, ocurrió a unos cuantos pasos del puente elevado peatonal.