Por denunciar el robo de los alimentos del comedor del colegio, cinco maestras en la Comarca Emberá Wounan, en Darién, tuvieron que huir despavoridas para no morir.
Cinthia Cortez, una de las maestras en Boca de Lara, denunció que la comunidad prácticamente se les ha venido encima tras la denuncia que hicieron, e inclusive sus casas han sido vandalizadas por los indígenas.
Un vocero de la comunidad desmintió las acusaciones de las docentes argumentando que ellas lo que no quieren es trabajar. El Ministerio de Educación advirtió a las maestras que no pueden abandonar sus puestos sin permiso.