En medio de denuncias que lo vinculan a un escándalo de corrupción, el ministro de Minas y Energía, Silas Rondeau, renunció al cargo garantizando su "completa y absoluta inocencia".
También aclaró que abandonaba el gabinete para evitar perjudicar al gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
Rondeau se vio en el medio del huracán luego que la policía lo investigara por supuestamente recibir en marzo 51, 000 dólares en soborno de una empresa privada de construcción.