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EDITORIAL
Fiesta deportiva
Con los recientes triunfos obtenidos por Panamá en eventos internacionales, se despeja la incógnita de que nuestra nación ha dejado de ser la cenicienta deportiva que nos caracterizó en otros años. Lo más relevante ha sido la victoria 4x0 contra el onceno de Nicaragua, lo que permite que nuestro país esté más cerca de la clasificación por primera vez en su historia para un campeonato mundial, a pesar de que sabemos que esta lid mundial de fútbol que se jugará simultáneamente en Corea y Japón, no es nada fácil. También los triunfos del equipo campeón de béisbol, la novena de Chiriquí, también ha llenado de júbilo a los fanáticos que siguen las incidencias desde Nicaragua. Sin embargo, no debemos de llenarnos de triunfalismo, porque hay muchas expectativas que llenar, porque a pesar de esto, el deporte sigue huérfano en este país y continuamente tiene grandes limitaciones presupuestarias. Las canchas de juego están entre las anomalías para el desarrollo del deporte, pero el Instituto Nacional de Deporte, poco o nada hace para aumentar el presupuesto que sin duda alguna le dará grandes logros a nuestra nación. Estamos viviendo una euforia deportiva, pero ello no significa dormirnos en los laureles. Panamá puede lograr grandes metas si se apoya al deporte adecuadamente, y creemos que es el momento oportuno para que haya un despertar y una mayor renovación deportiva que redundará en positivos beneficios para el país. Los triunfos de Coparropa, del béisbol y el fútbol ponen de manifiesto una clarinada que será secundada por otros atletas cuyo destino es la gloria deportiva de nuestro país.
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PUNTO CRITICO |
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