Hace un año que la vida le cambió drásticamente a Veyra Ortiz, quien fue abusada sexualmente por cuatro delincuentes, que además la golpearon hasta fracturarle un brazo.
El acto criminal ocurrió en la ciudad de Panamá, pero Veyra es de Colón.
Desde entonces, la joven mujer sufre indescriptibles dolores en el brazo derecho, cuyos huesos se han ido deformando y la obligan a mantener el miembro levantado. Tal deformación la causaron los violadores que la golpearon con un madero hasta someterla.
La víctima reconoció a sus agresores, pero no han sido localizados por la Policía.
No ha recibido el apoyo que esperaba, y ha estado luchando para que la operen para evitar el terrible dolor que la aqueja día y noche. Ante la agonía de la mujer, una mano amiga gestionó el apoyo a título personal para que le operen el brazo, y ahora necesita una pinta de sangre.
Será recluida en el Hospital Manuel Amador Guerrero, en Colón, el próximo lunes.
Esa joven vive en una condición lastimera. No tiene trabajo. Sus amigos y vecinos piden solidaridad.