El 22 de mayo de 1980, la fabricante japonesa de videjuegos de Namco sacó al mercado un juego que se convertiría en el primer gran megaéxito mundial de la industria: Pac-Man. El personaje principal, cuyo objetivo durante el juego es comer todas las cápsulas dentro de un laberinto y evitar ser comido a su vez por cuatro fantasmas, se convirtió en la primera superestrella en la historia de los videojuegos. Pac-Man marcó la primera era dorada de los videojuegos.