Se desconoce con exactitud desde cuándo había fallecido. No fue hasta ayer, martes, a las 9: 00 de la mañana, que el olor a muerte alertó a los vecinos.
El señor Carlos Robinson, de 74 años y morador de la barraca "De los Gallos", en San Miguel, Calidonia, fue hallado muerto y se desconocen las razones.
Según fuentes policiales, no mantenía heridas ni golpes en su cuerpo así que se presume que sea una muerte natural.
Al parecer, Robinson sufría de problemas cardíacos y vivía solo en un cuarto de esta barraca.
Se conoció que una hija le limpiaba la casa y lo visitaba con frecuencia, pero tenía varios días que no iba.
Su hija no lo pudo ver, ya que su cuerpo yacía en el piso en estado de putrefacción; llegó tarde para despedirse de su padre.
La Policía seguirá investigando para ver si realmente se trata de una muerte natural y no hubo mano criminal.
Según fuentes policíacas el cadáver podría tener dos días, y no fue hasta ayer que lo hallaron muerto.
El levantamiento del cadáver se dio a las 10: 00 de la mañana. Vecinos estaban presentes y asombrados por la muerte inesperada de este hombre tan amable, buen vecino y gran persona.