Al menos 745 personas murieron en la insurrección de Andizán, en el este de Uzbekistán, y la represión posterior, afirmó el diario ruso Izvestia y la AFP citando a un partido de oposición uzbeko, Ozod Dejkonlar (Campesinos Libres).
Los miembros de este partido recorren puerta a puerta Andizán para interrogar a los habitantes y anotar los nombres de las víctimas, señaló el diario, según el cual la lista incluía 745 nombres la noche del lunes, 542 habitantes de Andizán y 203 de Pajtaabad, una localidad de su periferia.
El partido Campesinos Libres, fundado a finales de diciembre de 2003, no está registrado oficialmente. Está presidido por una mujer joven, Nigara Jidoyatova. Reivindica 100. 000 miembros y, contrariamente a Akromiya, el grupo que presuntamente protagonizó la insurrección, no tiene ningún vínculo conocido con la ideología islamista, precisa el diario ruso.
La lista de víctimas no está cerrada y la colecta de informaciones debía continuar, dijo Jidoyatova a Izvestia.
El fiscal general de Uzbekistán, Rashidjon Kadyrov, anunció que 169 personas murieron en la insurrección de Andizán, en el este del país, y su represión por la fuerza, una cifra mucho más alta de la que se había divulgado oficialmente hasta ahora.
Las informaciones que hablan de más de 500 muertos "son desinformación voluntaria de la comunidad internacional", agregó el fiscal.