El suspenso está garantizado hasta el referéndum del 29 de mayo en Francia, donde el no a la Constitución europea volvió a ganar terreno debido a la creciente impopularidad del gobierno y a la posible existencia de un "plan B" del ejecutivo en caso de que el proyecto continental sea rechazado.
Según un sondeo publicado el martes por el vespertino Le Monde, un 53% de los ciudadanos votaría no, si el referéndum se celebrase esta semana.
"Pienso que el resultado será ajustado. Cada francés tendrá en su mano un voto histórico y una gran responsabilidad", recordó el primer ministro francés, Jean Pierre Raffarin.
Esta es la cuarta encuesta consecutiva divulgada en los últimos días en que se preveé un no al Tratado Constitucional y después de la polémica jornada de Pentecostés, celebrada el lunes.