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Extrañamente hermosa, acompañada por la voz y las canciones de Armando Manzanero y con la nostalgia de cerrar el ciclo más exitoso de la televisión colombiana, el miércoles llegó a su fin la historia de Betty, la fea más famosa de Latinoamérica.
Como la gran mayoría de sus seguidores lo esperaba, Beatriz Aurora Pinzón Solano terminó casada con su jefe Armando Mendoza, con quien tuvo una hermosa hija.
Durante la boda, la presencia de Manzanero, en compañía de la puertorriqueña Olga Tañón, se convirtió en una cálida sorpresa que Armando le tenía preparada a su prometida en la iglesia, donde el artista cantó "Somos novios".
Betty llegó a pie -pues el automóvil de su padre, don Hermes Pinzón Galarza, como de costumbre se varó-, y presa de la emoción, caminó hacia el altar, con una gran sonrisa sin sus acostumbrados frenos dentales.
Preso de la nostalgia por la boda de su mejor amiga y por la ausencia de la "peliteñida" Patricia Fernández, el genio de la economía Nicolás Mora terminó bebiendo sin parar y durmiendo en plena iglesia. |