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José Dimas Espinosa, director de la Comisión para la Erradicación del Gusano Barrenador y la Fiebre Aftosa, confirmó ayer que la carne que trajo de contrabando a Panamá la empresa Mangrafor, está libre de fiebre aftosa.  |
El director de la Comisión para la Erradicación del Gusano Barrenador y la Fiebre Aftosa, José Dimas Espinosa, confirmó ayer que la carne que trajo de contrabando a Panamá la empresa Mangrafor, está libre de fiebre aftosa.
Estos productos cárnicos procedían de Uruguay, un país donde últimamente se han detectado 156 brotes de aftosa.
Mediante un costoso procedimiento conocido como "cultivo de tejidos", que se hizo en el Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Vesiculares (LADIVES), se determinó que la carne importada ilegalmente estaba limpia.
El LADIVES es un laboratorio de bioseguridad ubicado en Tocumen.
Espinosa, quien también es consejero para América Latina de la Asociación Mundial de Medicina Veterinaria, señaló que Uruguay está enfrentando serios problemas con la fiebre aftosa, ya que el tratamiento de cada caso (tienen 156), le cuesta al Estado tres millones de dólares.
Los uruguayos tenían un fondo de 11 millones de dólares para atender este tipo de problemas.
Panamá, donde hace más de 40 años no se detecta un caso de aftosa, no tiene un centavo para emergencias similares.
Espinosa censuró la "falta de amor al país" de aquellos comerciantes quienes importan carne de países aftosos, aún sabiendo que existe una emergencia sanitaria, y que su imprudencia puede dañar severamente la producción nacional. |