|
Cuando se termine de escribir la historia de la hípica panameña, insoslayablemente deberá aparecer en un sitial grande el nombre del finado Henry "Takeaway" White, quien formó parte de la influencia antillana en esta actividad en nuestro medio.
Henry White, originario de Jamaica y quien llegó al istmo el 6 de mayo de 1913, según la revista "50 años de hípica", además de extraordinario entrenador de caballos de carrera, fue jinete, que se destacó por ser buen partidor en la época de la "huincha", así como también un notable herrero, quien llegó a confeccionar herraduras de hierro, oficio que le enseñó a su hijo Leonardo White, entre otras cosas.
"Takeaway" White fue el primer veterinario que hubo en Panamá, y no solamente atendía sus equinos, así además operaba a los que requerían de este servicio y por eso el Hospital Veterinario lleva su nombre, dijo a Crítica Libre, su discípulo, el veterano y reconocido entrenador Eric Hugh Gittens, quien no acostumbra a dar declaraciones a la prensa.
El también miembro del hoy inexistente Salón de la Fama panameño fue "para mí el mejor... Sabía de todo y por eso todo el mundo acudía a él, incluso "Sam" Jiménez no salía de su establo...", confesó Gittens.
En una trayectoria de más de 50 años en la hípica, Henry White fue una de las más importantes figuras, y como entrenador ganó más de 1000 carreras, aunque los registros oficiales del Stud Book panameño, fundado en 1948, le reconoce 866 triunfos en 5713 ejemplares presentados e ingresos por el orden de B/ 580,499.04. Además, de 22 victorias clásicas y un empate, que no incluyen desde luego sus éxitos en el Clásico Presidente de la República en 1927 y 1928 con Reina Mora, sucesora del gran Copiapó, al igual que en 1947 con Okinori, así como muchos más, que se registraron entre los años veinte y mediados de la década del cuarenta.
Henry White "era una persona agradable y buena gente. Me aconsejaba que tuviera bien a los caballos y que no utilizara medicamentos prohibidos", dijo Eric Gittens.
Para Henry White, el inglés Main Road fue el mejor caballo de todos, precisamente con el cual ganó dos veces el Presidente de la República (1952 y 1954), aunque reconoció la calidad de Copiapó, de propiedad de don Raúl Espinosa, otro de los grandes pioneros de esta actividad y a quien se considera el padre de la hípica panameña.
Entre los caballos nacionales, White le dio mucho crédito al recordado Iván, un animal de una excelente campaña pistera, sin embargo, tampoco se olvidó de Royal Eagle, de propiedad de don Arturo Devalle y nacido en nuestro terruño.
Henry White al igual que Luis (Flaco) Rodríguez, Isaac "Sam" Jiménez y Luis Humberto (El Mago) Farrugia, todos miembros del Salón de la Fama, recibirán un homenaje póstumo este domingo en el Hipódromo Presidente Remón, mientras que a Alberto Paz Rodríguez se le hará en vida en un momento difícil que atraviesa la hípica nacional. Como se dice popularmente "La gente realmente muere cuando se le olvida". |