La Autoridad de Protección al Consumidor cerró ayer un surtidor de diésel mejorado en una estación en calle 50 y otro de gasolina en San Francisco, porque estaban despachando menor cantidad de combustible a los clientes.
El operativo fue encabezado por el ministro de Comercio e Industrias, Alejandro Ferrer, y el administrador de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, Pedro Meilán.
Las sanciones por esta práctica pueden ascender hasta B/.25 mil.