|
Conservar la naturaleza que involucra la flora y fauna, es uno de los objetivos que varias instituciones preocupadas por el medio ambiente de nuestro país han querido lograr, pero desafortunadamente, ese propósito no se ha completado de manera general. Pareciera que la mano del hombre se dedica a destruir esa parte del área boscosa existente en Panamá.
Muchas son las ideas que se han aplicado para la lucha de esta parte importante de la vida, la naturaleza. Prueba de ellos son las ediciones de libros, que además de un contenido de enseñanza, llevan mensajes muy aplicables.
Un Primer volumen de la serie, “Megadiversidad”, describía los países biológicamente más ricos del mundo. El segundo libro “Biodiversidad Amenazada”, enfoca las ecorregiones terrestres prioritarias del mundo. La presentada recientemente “Áreas Silvestres”, describen las regiones terrestres que quedan en estado natural.
Esta última está escrita para una variada audiencia; aquí se busca resaltar la biodiversidad de especies emblemáticas, culturas humanas, y las amenazas que ponen en riesgo la supervivencia y se ofrece una visión única de lo que se está haciendo para conservarla.
La presentación de “Areas Silvestres” se efectúo en una reunión efectuada en las faldas del Cerro Ancón, y la misma contó con la participación de autoridades gubernamentales y líderes empresariales y conservacionistas del país.
Más que una herramienta de advertencia, “Áreas Silvestres” es un llamado a la acción de todos los sectores de la sociedad, desde la industria hasta los gobiernos y los educadores, para trabajar juntos para salvar la diversidad biológica del Istmo. |