Hoy es el día de las elecciones y es probable que usted ya haya decidido por quién votará. Pero, antes de votar, tómese un poco de tiempo y examine a sus candidatos.
FIJESE EN SUS PROGRAMAS:
¿Parten de los problemas reales del país, de su provincias, su región o de su municipio?
¿presentan propuestas concretas, creíbles y viables para resolverlos?
¿dicen de dónde sacarán el dinero y demás recursos para llevarlas a cabo?
FIJESE EN SUS ACTITUDES:
¿Tienen vocación de servicio? o ¿Sólo aparecen en las comunidades durante las campañas electorales?
¿Aceptan y escuchan opiniones diferentes a las que ellos expresan? ¿Son agresivos con sus adversarios?
¿A qué le dedican más tiempo: a explicar y defender sus propuestas, o atacar a sus adversarios políticos?
FIJESE EN LO QUE HAN HECHO ANTES:
¿Han tomado en cuenta diversas opiniones para elaborar sus propuestas de gobierno?
Si ya desempeñaron antes algún cargo público: ¿Demostraron capacidad? ¿Han utilizado el cargo para favorecer a sus copartidarios, parientes y amigos? ¿Han sido honestos y transparentes en el uso de los recursos públicos?
FIJESE CON QUIENES SE RELACIONAN:
¿Escuchan y dialogan con las organizaciones populares y demás sectores de la sociedad?
¿Quiénes los apoyan y qué intereses representan las personas y sectores que los apoyan?
No hay candidatos perfectos, pero siempre habrá uno que será mejor que otro. Si después de examinar a sus candidatos a partir de estas preguntas, no le satisfacen las respuestas, píenselo mejor o - si esta es su decisión - vote en blanco.