Mediante una acción propia de una película, un agente antinarcóticos de la PTJ ocasionó que una camioneta se volteara hacia un barranco, cuando sus ocupantes intentaban anoche darse a la fuga. Al parecer, formaban parte de un grupo que traficaba droga hacia la frontera de Panamá con Costa Rica.
Se trataba de tres vehículos que ya habían realizado la transacción ilícita, en el distrito de Remedios, y se disponían a viajar hacia la frontera cuando fueron retenidos en la garita de Risacua, próxima a la ciudad de David, donde intentaron escapar, pero el funcionario logró introducirse en una de las camionetas.
En cuestión de segundos, el conductor del vehículo forcejeaba con el agente, antes de que perdiera el control de la camioneta con matrícula 750787 y se fueran al fondo del barranco, cerca del puente sobre el río Risacua.
En uno de los carros detenidos, se encontró cerca de 10 kilos de cocaína.