CRITICA EN LINEA 

 

S E C C I O N E S

EPASA EN LINEA

PANAMA AMERICA

DIAaDIA EN LINEA

REVISTA SIETE!


primera plana

portada

al cierre

nacional

política

opinión

el pueblo habla

provincias

deportes

el mundo

viva

sucesos

 

Google  


FAMILIA
  OPINIÓN


Desniveles Injustos

Hermano Pablo | Reverendo

Eran cuatro rectángulos de tela de apenas un metro cuadrado cada uno. Fueron robados de la casa de Anthony Tannouri, un francolibanés que tenía su villa en Niza, Italia. Los cuatro valían cincuenta millones de dólares. Eran cuadros de Matisse, Modigliani y Degas que adornaban la casa de Tannouri. ¡Cincuenta millones de dólares invertidos en sólo cuatro cuadros! Sólo un hombre muy rico puede darse ese lujo. Por suerte para él, las telas fueron halladas.

Por contraste, en la misma página del diario venía la siguiente noticia: «De acuerdo con un informe de las Naciones Unidas, el 75 por ciento de los niños de Somalia están en peligro de morir de hambre.»

Hay horribles desniveles en esta tierra. Por una parte tenemos a un señor que posee, en sólo cuatro pinturas al óleo, cincuenta millones de dólares; por la otra, un cinturón de miseria y pobreza que rodea al mundo. Riquezas y lujos exorbitantes por un lado, y por el otro, sequía, hambre, niños muriendo de disentería y parásitos. O pueblos como los de Europa oriental que se debaten en la miseria y el dolor.

Estos desniveles trágicos e injustos no los creó Dios. El poeta Guillermo Valencia expresó con sentimiento: «No es posible que los hombres Viva, Crítica en Línean como púgiles en la arena. La vida es una fuente para todos llena.»

Lo que pasa en nuestro mundo es que el corazón humano se ha desviado de la intención original del Creador. Es imposible que personas ensimismadas, llenas de avaricia, egoísmo e indiferencia, se conduzcan con rectitud, equidad y justicia.

Y es que la línea divisoria entre lo justo y lo injusto no la constituyen sociedades, ni razas ni naciones, sino corazones. Y corazones puros y justos los hay en toda sociedad, así como los hay injustos y egoístas. El mal es un mal individual. Es el corazón de Caín que reina todavía en la raza humana.

¿Hay alguna solución? En el sentido colectivo, no, pero en el sentido individual, sí. Los que estamos sometidos al señorío de Cristo sentimos en el alma un interés profundo por el bienestar de los que son menos afortunados que nosotros. Nadie que está entregado totalmente al señorío de Cristo puede actuar con egoísmo e injusticia. El mundo nos necesita, pero nos necesita entregados a Dios.



OTROS TITULARES

Sepelio de Monseñor Legarra

Sin embargo, me burlo de los abuelitos

Salvemos nuestro medio ambiente

Mundo Cooperativo

Buzón de los lectores

Desniveles Injustos

Transportistas

 


 

  

 

linea
linea gris
 

   Copyright © 1995-2007, Crítica en Línea-EPASA 
Todos los Derechos Reservados