El cobarde elige caminos fáciles, mientras que el valiente lucha, si tropieza se levanta y continúa sin mirar atrás.
A todo adolescente en su vida, le llegan momentos difíciles que debe superar con valor, fortaleza y voluntad, para no caer en depresión, cuyo síntoma suele conducir al suicidio, ni que hablar de vicios como el alcohol y drogas que te envuelven en una negra telaraña a la cual no le encuentras salida.
Si eres un joven que está atravesando por alguna dificultad, no te rindas, como dicen por allí, no cuelgues los guantes, sigue adelante y si encuentras una o varias piedras en tu camino ponlas a un lado o simplemente apártate.
Aleja todo pensamiento negativo, brinda siempre una sonrisa, no permitas que tu corazón se llene de tristeza e ira, canta de vez en cuando para desvanecer las amarguras, piensa o conversa cosas bonitas y alegres, para de esa manera atraerlas, has ejercicios o practica algún deporte, pero sobre todas las cosas nunca te olvides de Dios.
Son estos algunos de los ingredientes para liberar el estrés y empezar hacerle frente a tus problemas.
Es necesario realizar actividades que relajen y donde se necesite mucha concentración como artes marciales y manejar bicicletas, señaló Helena Rodríguez Pulice, psicóloga clínica.
Los buenos consejos y ejemplos de tus familiares, sobre todo de tu madre y padre, son la columna vertebral o sostén para no flaquear ante las adversidades de la vida.
Todo depende de ti joven.