El buen humor es una de las virtudes que las mujeres más admiran en el hombre. Luego de varios años de felicidad y sentido del humor, la pareja que se tiene al lado va modificando su personalidad lentamente.
Pero este cambio del humor repentino no es producto de los problemas cotidianos, sino de la falta de testosterona en el cuerpo.
Según los estudios que se han efectuado sobre el tema, se estima que la disminución normal de testosterona a partir de los cuarenta años es de 1,5 % anual. Si existe un déficit más importante, surge la andropausia o menopausia masculina.
Los niveles bajos de testosterona se pueden comprobar con un análisis de sangre. "Si la muestra diagnostica una recaída, el problema se puede tratar en conjunto con varios especialistas: un urólogo, endocrinólogo, psicólogo, andrólogo y un médico general", explica el urólogo español, Francisco Huéspedes Prats.
Algunos de los síntomas que puede presentar el hombre que sufre del síndrome del hombre malhumorado y gruñón, como es conocido también el problema de la falta de testosterona, son: cambio de humores repentinos e injustificados, falta de energía y vitalidad, irritabilidad, hostilidad, agresividad e intolerancia, hipersensibilidad, disminución del deseo sexual, ansiedad y depresión, disfunción eréctil.