Juan Segura, conductor del taxi 3T-12, vivió una pesadilla cuando fue privado de libertad por pasajeros que resultaron ser delincuentes.
Segura tomó una carrera. Los dos pasajeros se subieron en la entrada de la barriada San Martín, en Cativá, con destino a Champión, en Sabanitas, pero al llegar al lugar los maleantes lo encañonaron y lo metieron al baúl.
Desde ese momento pasó casi una hora y media dando vueltas dentro en el baúl con los delincuentes que se hicieron pasar como conductores. "Cuando intentaba pedir auxilio, los sujetos me decían que si hacía ruido me iban a matar", dijo.
El taxista fue abandonado en Quebrada Bonita, y allí la Policía Nacional lo pudo ayudar.