Colón empezó a ponerse "pritty" y los maleantes se están arrepintiendo.
El fin de semana hubo un derroche de buenas acciones de parte de la juventud apoyada por personas que creen en el cambio de actitud.
En una 'zona roja', los jóvenes residentes en Calle 12 y 13 de la Avenida Amador Guerrero y Herrera, vistiendo suéteres con el mensaje: "Colón, ponte pritty para Cristo", iniciaron una campaña de limpieza, entregaron armas y recibieron premios a cambio.
Nidal Hachem, un empresario de la Zona Libre de Colón, ha organizado un plan de trabajo con muchachos de diferentes comunidades, no sólo con los que son rebeldes, sino con los estudiosos y destacados de la provincia.
Según Hachem, la meta es lograr una provincia productiva donde se sienta que se puede caminar sin pensar que algo malo puede ocurrir, y donde el nombre de Colón se relacione con noticias positivas donde los protagonistas son los jóvenes. "Estamos creando una fundación donde todos los que quieran unirse, sin importar su nacionalidad, nos puedan ayudar", subrayó.
Entre los planes que tiene el empresario está la proporción de artículos para que los vendan. También se proyecta crear más de 500 plazas de empleo para que puedan apoyar a sus familias sin tener que robar o cometer otros delitos.
En ese marco, el sábado se realizó un operativo de limpieza donde los jóvenes con palas, rastrillos y sus manos recogieron toneladas de basura, apoyados con retroexcavadoras.
Dentro de la actividad, dos pandilleros que quieren cambiar sus vidas, entregaron dos armas de fuego a la iglesia evangélica frente al empresario Hachem, para demostrar el auténtico interés de cambio.
"Queremos que se den cuenta que no estamos jugando al decir que queremos ser diferentes, y gracias a Nidal Hachem que nos incentiva a cambiar por nuestras familias", manifestó uno de los arrepentidos.