Los restos de una tortuga baula fueron encontrados por funcionarios del Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica (MINAE), y de la Autoridad Nacional del Ambiente, quienes llevaban a cabo un encuentro binacional en los Humedales San San Pond Sak.
La caparazón de la parte inferior de la tortuga baula apareció en la playa, el cual era arrastrado por las olas de mar hacia tierra, y según los expertos en el estudio de este quelonio, tenía aproximadamente 50 años.
Al parecer la tortuga fue sacrificada en el mar, ya que minutos antes se observó un bote con pescadores, el cual se presume que estos fueron los que sacrificaron la tortuga.