La desobediencia del hombre inicia desde el vientre de la madre. Dice la Biblia que "el niño consentido avergonzará a su padre y a su madre". ¿Qué quiere decir esto? Es sencillo, a nuestros hijos no hay que darles todo en bandeja de plata. Ellos deben conocer bien claro qué significa la palabra NO, pues si crecen sin conocerla, serán niños desobedientes y adultos desobedientes toda su vida.
Hablando de los niños, hay momentos en que ellos desafían los deseos de los padres. Esto es parte de su crecimiento y prueba de la forma en que los están guiando y de lo que se espera de los adultos. Esta es una forma de aprender y descubrir su propio camino, expresar su individualidad y alcanzar un sentido de autonomía. Conforme alcanzan su independencia, ganan y comprometen a sus padres en conflictos. Descubren los límites de las reglas de sus padres y su autocontrol.
A veces, sin embargo, estos conflictos se convierten en un problema y pasan a ser la forma normal de interacción entre padres e hijos. La desobediencia puede ser debida a una variedad de causas o puede estar ligada a un trastorno adaptativo del niño, o a problemas escolares, estrés familiar, o conflictos entre sus padres.
Otros niños que, por lo general, son cooperadores y agradables, pueden ser súbitamente irrespetuosos y desobedientes durante alguna etapa de su niñez. Esto puede ser un signo de que están experimentando un conflicto interno o de que ha surgido un estresor en su entorno y pueden estar teniendo problemas en el medio escolar o incluso pueden estar siendo víctimas de abusos. Su hostilidad recaerá sobre su entorno familiar como blanco inmediato, siendo ésta su forma de expresar sus sentimientos.
Si usted tiene a un niño bajo estas condiciones, busque asesoría para que no crezca y se convierta en un mal estudiante universitario o en un inadaptable profesional.