Kevin Evandro Sánchez Saavedra con cédula 2-702-928 fue uno de los fieles fanáticos que asistió el pasado miércoles al partido de la selección Sub-21 ante Belice.
Sánchez en correo enviado a Crítica manifiesta su disconformidad con ciertas mediadas aplicadas ese día en el estadio.
A continuación reproducimos el correo enviado por el señor Sánchez:
Al grano, hablaré de la gradería popular. Sí, esa "popular" que vive cada instante de los partidos, esa "popular" que demuestra su apoyo con gritos, mentaderas de madre, brincos, insultos, pero con honor, coraje y alegría ferviente a nuestra tricolor. Durante la entrada al partido de la Selección Nacional Sub-21 contra su similar de Belice, sólo había una única taquilla para varios cientos de fanáticos impacientes. Sólo una taquilla para gente que contra viento y marea sigue a la Selección Nacional de Fútbol.
El segundo error, fue enmendar el primero con otro garrafal. Los muy iluminados, pero qué tan honrados, decidieron habilitar otra taquilla para agilizar la única que tenían antes del inicio del partido. ¡Qué bonito!
Por otra parte, después de un gran primer tiempo de llegadas al marco, con un Panamá 2-Belice 0, el descanso fue toda una hazaña de algunos de la federación en nuestra "popular". ¡Cómo nos quieren, nos cuidan y nos aprecian! Decidieron los encargados, junto a algunas unidades de la Policía Nacional, que nadie podía salir del estadio y el que salía (después de haberse "mamado" una fila y pagado un boleto) no podía volver a entrar. No sólo, según ellos, era por nuestra seguridad sino que era una orden de la FIFA.
Sin embargo, la desilusión por la Federación Nacional de Fútbol, nuestra al fin y al cabo, no hizo mella para que gozáramos y vibráramos con un buen inicio del segundo tiempo para nuestra selección, con un lucido Reggie Arosemena, de pases y gol espectacular, un Luis Gallardo de lujo, un salvador José Calderón, entre otros, pero finalizando demostró un exceso de confianza, infantilismo y supremacía individual de orgullo negativo por parte de los jugadores (miremos la expulsión del CAPITÁN Armando Gun). Al mismo tiempo, una gran falla de nuestro querido Gaspar Pérez que no supo cómo llamar a la cordura, al juego inteligente, a sus piezas de carne y hueso.
La opinión del señor Sánchez no fue reproducida en su totalidad por espacio.