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El gobierno instó ayer a la Organización de los Estados Americanos (OEA) a poner fin a "una aviesa campaña de mentiras" que Nicaragua realiza contra Honduras.
El canciller Roberto Flores, en una nota enviada al secretario general de la OEA, César Gaviria, indicó que "las tensiones son generada por intereses políticos y militares nicaragüenses".
"Preocupa a Honduras observar a los vecinos acudir a la mentira para satisfacer una agenda militar rudimentaria y peligrosa para Centroamérica", señaló.
Nicaragua acusa a Honduras de armarse y violar un acuerdo de distensión que las dos naciones firmaron en marzo del 2000 ante la OEA.
Nicaragua y Honduras presentaron recientemente ante la OEA un inventario de sus armas, que verificará a fines de abril el secretario adjunto de esa organización, Luigi Einaudi.
Flores indicó que "Nicaragua no atendió jamás nuestra invitación de visitar las instalaciones militares de Honduras...y se ha negado a que el tema de la carrera armamentista sea analizado por la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC)".
La CFAF fue creada en 1997 por los ejércitos de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras para fortalecer la democracia de la región.
Para Flores el mecanismo de verificación de la OEA "debe tener un impacto apropiado en los medios de comunicación a fin de restablecer la tranquilidad".
"Los nicaragüenses no tienen buena fe en la realizar patrullajes militares combinados en el Caribe, pues desestimaron y restaron seriedad a una petición de Honduras ante la OEA de verificar en marzo el armamentismo de los dos países", indicó.
Según Flores, "Nicaragua desconoce el límite marítimo histórico en el paralelo 15 del Caribe y arbitrariamente pretende que su frontera marítima se extienda al paralelo 17, lo cual es inadmisible".
El canciller informó a Gaviria que "dadas las circunstancias, se exige una verificación contundente que ponga fin a la aviesa manipulación informativa que Nicaragua realiza en contra de Honduras".
Nicaragua rompió relaciones comerciales con Honduras en diciembre de 1999 porque la legislatura hondureña ratificó un tratado de delimitación marítima con Colombia, firmado en noviembre de 1986.
El acuerdo reconoce la soberanía de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés, que Nicaragua reclama. San Andrés es controlado desde 1928 por Colombia.
Las diferencias han sido sometidas al arbitraje de la Corte de La Haya y el proceso podría concluir en cinco años. |