En que nuestro sistema educativo requiere de mayor atención, parecen coincidir todos los candidatos a Presidente de la República y muchos otros candidatos a puestos de elección.
Este año, como quizás nunca antes, el inicio del período escolar ha estado salpicado de protestas por el mal estado físico de algunos planteles; por la falta de maestros y profesores e incluso, de la falta de más centros educativos en regiones apartadas del país. La educación, se ha dicho, es pulir el corazón, perfeccionar los sentimientos y tender a la más elevada finura y delicadeza moral. Por ello es necesario que la educación llegue a todos los rincones de nuestra querida Panamá.
Por ello quizás, la Internacional de la Educación y su amplia coalición de sindicatos docentes, junto a organizaciones de desarrollo no gubernamentales, unirán sus fuerzas este año para lanzar la Campaña Mundial por la Educación.
La Campaña Mundial por la Educación lucha por garantizar que todos los niños y las niñas reciban una educación.
Pretende movilizar la opinión pública para presionar a los gobernantes y a la comunidad internacional para que cumplan sus compromisos de proporcionar una educación pública gratuita, obligatoria y de calidad para todas las personas, en particular para los trabajadores infantiles, las mujeres y los sectores desfavorecidos de la sociedad.
En Panamá, el Magisterio Panameño Unido (MPU), bajo la coordinación general de la profesora Olivia Mosquera Q., organización afiliada a la Internacional de la Educación, ha preparado un programa de actividades durante la semana comprendida entre el 19 al 25 del presente mes.