El asesinato del dueño de la Discoteca Don Pirri, Rogelio Anibal Tuñón del Cid, sigue siendo un completo enigma.
Tuñón fue ultimado de tres tiros cuando entraba a la terraza de la casa de su compadre en Calle 11 Parque Lefevre.
Según Damaris Delegado, abogada de la familia del difunto, la muerte de Tuñón no se debió a un ajuste de cuentas.
Delegado cree que le intentaron robar, pero la chica que se encontraba con él, empleada del bar quien vivía cerca de la casa del difunto, gritó hasta más no poder.
También manifestó que el hoy occiso fue el primer vendedor de chicha de la Zona Libre, "hizo su dinero centavo a centavo", manifestó. El colonenese de nacimiento no tenía otra discoteca, sólo Don Pirri.
Comentó que la esposa se encuentra desolada ya que el domingo pasado había perdido a su padre, por una afección coronaria.
El hoy difunto, que dejó en la orfandad a cuatro hijos, fue Jefe de Seguridad del MIVI y actualmente laboraba como supervisor del DIMA.
La esposa de Tuñón, que también co-dueña del lugar, siempre lo acompañaba a buscar el dinero a la discoteca, pero se encontraba de luto.
Las investigaciones siguen. Por este caso será indagado el compadre, a quién visitaría el hoy occiso, ya que familiares no se explican que fue a hacer allá, a esa hora.