Saludos amigos y amigas del béisbol... un abrazo, un saludo y un cinturón de seguridad, para que puedan resistir la presión de una serie que promete ser candela de principio a fin.
Herrera y Chiriquí con dos managers de lujo... ambos de la escuela cubana, profesores del juego de pelota, frente a frente en una serie inédita para ambos.
Israel Delgado se mide a la experiencia de Frangel Reynaldo. Reynaldo se mide a la habilidad de Israel Delgado. Por primera vez estarán cara a cara en la final de la pelota panameña.
Delgado tiene un segundo lugar y un campeonato en su vitrina, Frangel Reynaldo suma cuatro coronas y busca su quinta estrella en la pelota criolla.
Israel Delgado es pausado... oportuno y su fuerte ha sido la disciplina en un equipo, donde cuenta más la inteligencia que la fuerza. Frangel Reynaldo es casi científico, hace lo correcto, y tiene control de los movimientos físicos y sicologicos.
Será una serie de matar o morir. Cada juego será el último, no habrá mañana. Cada partido será de vida o muerte y en el tapete estarán todos los elementos claves.
Frangel Reynaldo viene de una para... había estado ausente por mucho tiempo, pero la experiencia no se borra y el béisbol será el mismo. Israel Delgado camina en buena racha... su equipo está explosivo y la voluntad mandará en cada compromiso.
Hoy es hoy, ayer fue ayer. La historia no jugará, los recuerdos tampoco. Sólo el presente será el motivo para soñar.
Chiriquí viene en ascenso... y una pieza clave será la presencia de Rodolfo Aparicio que ha empezado a "carburar". El motor chiricano arrancó y cuando enciende sólo se aprecia el humito al final del camino.
Herrera tiene a Giancarlo Alonso que esta como en el 2003. Un pelotero que inspira y que genera ofensiva con un sólo "swing". Rolando Paz viene de menos a más y Ramón Ramírez ha estado intocable.
Será una serie para la historia. Dos equipos con una mentalidad ganadora y con diferencias marcadas. ¡Qué gane el mejor!
Viva el béisbol ¡Te quiero mamita Chelita!