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El agua es un bien preciado, y pronto se convertirá en motivo de guerra en el mundo. Las naciones se enfrentarán unas contra otras disputándose el vital líquido. La sangre no llegará al río... ¡porque no habrá río!
La contaminación de las aguas se convierte en una desgracia nacional y mundial. Y muchos de nuestros hermanos en América y otras partes del Orbe mueren de sed y hambre.
¡Y en Panamá desperdiciamos el agua! Se ve a tantas familias gastando el líquido hermoso en jardines y lavar autos. Hay urbanizaciones donde aparecen algunos gastando el agua, mientras otros vecinos más adelante no les llega.
Así las cosas, a los panameños debe enseñársele a conservar el vital líquido de manera que no nos autodestruyamos.
Si no se hace de esta forma, pronto estaremos peleando vecinos contra vecinos, hermanos contra hermanos, padres contra hijos, y la muerte circundará todo. |